martes, noviembre 30, 2004
Cazadores de Mitos
Mito: Es cierto que TODAS las mujeres manejan mal?
Situación Uno:
Encontrábame yo un día, en realidad era una noche, circulando por la avenida Santa Fe, en Martinez, con dirección hacia Vicente López.
Tenía que llegar lo más rápido posible a una comisaría de la zona e iba por el carril rápido cuando veo que a mi derecha un auto se cierra hacia la izquierda, comenzando a cerrarme el paso. Hago las correspondientes señas de luces. Sigue el auto cerrándose. Frenéticamente hago más señas de luces, la integridad de mi vehículo peligraba! Nada.
El muy hijo de puta del auto se terminó metiendo en mi carril.
Resultado: Un espejo menos en mi auto y un rayón de punta a punta.
Espejo que encima, había puesto hace poco ya que el anterior se rompió cuando un caballo chocó contra mi auto.
De más está decir que al espejo y demás arreglos los tuve que pagar yo, porque el caballo no tenía seguro (cuac).
Llegamos a Santa Fe e Irigoyen, donde nos para un semáforo, y, enfurecido, fui a decirle unas cuantas cosas para nada amables al señor conductor del auto que osó tocar al mío. Poca fue mi sorpresa cuando ví que era una mujer.
Lo que más me enfureció es que al puto auto de ella no le había pasado nada.
Yo - QUÉ HACÉS??? NO VES QUE ESTOY CIRCULANDO POR MI CARRIL???!
BOLUDA - AY! Pero no ves que el auto aquél me estaba cerrando el paso???
Yo (mirando hacia la nada, ya que nunca supe de qué auto me hablaba y de hecho, ni debería importarme) - PERO ESO ES PROBLEMA TUYO!!! NO PODÉS CERRARME EL PASO VOS A MÍ!!!
A todo esto, la mina había abierto la puerta del auto y apoyado un pie en el asfalto, y asomado su cuerpo entre la puerta y el techo del auto.
BOLUDA - No, nene, vos estás loco, sos un pelotudo.
= > Clic! < =
Es en este instante que, al mejor estilo Curly me paso las manos por la cara y en una catarsis que no fue llanto por poco, le pegué una patada a la puerta del auto de la mina, cual Oliver Aton en Súper Campeones.
El TeleBín marcó 100 km/h, pero todos sabemos que miente para el lado que le conviene.
Resultados:
La mina se hizo mierda al ser aprisionada entre la puerta y el auto, como quien aplasta un choripán para mandárselo al buche.
La puerta quedó abollada, dándole un aspecto más deportivo al auto, digamos, como un Turismo Carretera, luego de un despiste.
Mi pie se hizo pelota.
(Sí, el muy boludo le pegó de puntín a la puerta...)
Ahí, viendo que mi pie me gritaba "PELOTUDO! POR ESO SIEMPRE FUISTE AL ARCO!!!", es que decidí irme raudamente hacia mi vehículo.
En el trayecto fuí oyendo un coro de voces estridentes que al unísono cantaban "LOCO, LOCO!!!"
Me subo a mi auto y, con todo el dolor del mundo latiendo en mi pie, aceleré y me fuí.
Situación Dos:
Un auto se encontraba parado dentro de una estación de servicio YPF, cuando de golpe da marcha atrás a toda velocidad, pega un giro hacia la derecha bordeando la esquina del local y se encuentra con un Ford Falcon que estaba inflando las ruedas. El dueño del auto saltó justo a tiempo, evitando así, ser aplastado entre los paragolpes de ambos vehículos. Se escuchó un "PONG!" y por suerte nada más.
Se baja el conductor del auto, mira ambos vehículos y exclama "Ah! Pero no pasó nada!, menos mal que el Falcon es un fierro", y se retira rápidamente ante la mirada atónita del conductor del Ford.
Situación Tres:
Alrededor de las 4 de la mañana de un domingo, venía un auto por la Ruta 202 a aproximadamente 100 km/h según indica la caja negra.
En el cruce con la Av. San Martin, otro auto se asoma por ésta avenida sobre la Ruta 202. Nuevamente hacemos el uso del Telebín, y vemos que la trompa de este auto estaba adelantada por sobre la 202 alrededor de 4 cms.
En el momento en que el primer auto ve al otro asomarse, es que pisa los frenos con todas las ganas, bloqueando instantáneamente las cuatro ruedas y generando así un estruendoso ruido. Diez metros duró la frenada. No coforme con eso,
este conductor inconsciente avanzó hacia el auto que se encontraba sobre la San Martín, y haciendo uso del freno de mano desplazó el eje trasero como un compás, cambiando de esta forma la dirección del vehículo y pasándole lo más cerca posible al otro auto, cual si se tratase del Rally Cordobés. Al quedarse con hambre de ruido y olor a goma quemada, volvió a hacer lo mismo en las dos esquinas que le quedaban hasta llegar a su hogar.
El conductor del otro auto se quedó O_o, como así también los de la YPF cercana al lugar y demás transeúntes, que en esa hora eran pocos.
Conclusión:
La situación uno prueba claramente que yo no debería manejar más.
La situación dos prueba claramente que al conductor que hace esa maniobra deberían de revocarle la licencia de por vida.
Situación tres, ídem situación dos.
Casualmente, el conductor de la situación dos era el mismo que el de la situación tres, que a su vez era el mismo de la situación uno, por lo tanto: era yo.
Ja!
Todo esto me lleva a enunciar el siguiente irrefutable corolario:
Una mujer me rompió un espejo en una estúpida y mala maniobra.
Las mujeres son todas iguales.
Por lo tanto, todas las mujeres manejan peor que yo.
Por lo tanto, el mito es cierto.
Escuchando: Piñón Fijo es Mi Nombre (Extended Jungle Mix) - Piñón Fijo Vs DJ Deró.
Situación Uno:
Encontrábame yo un día, en realidad era una noche, circulando por la avenida Santa Fe, en Martinez, con dirección hacia Vicente López.
Tenía que llegar lo más rápido posible a una comisaría de la zona e iba por el carril rápido cuando veo que a mi derecha un auto se cierra hacia la izquierda, comenzando a cerrarme el paso. Hago las correspondientes señas de luces. Sigue el auto cerrándose. Frenéticamente hago más señas de luces, la integridad de mi vehículo peligraba! Nada.
El muy hijo de puta del auto se terminó metiendo en mi carril.
Resultado: Un espejo menos en mi auto y un rayón de punta a punta.
Espejo que encima, había puesto hace poco ya que el anterior se rompió cuando un caballo chocó contra mi auto.
De más está decir que al espejo y demás arreglos los tuve que pagar yo, porque el caballo no tenía seguro (cuac).
Llegamos a Santa Fe e Irigoyen, donde nos para un semáforo, y, enfurecido, fui a decirle unas cuantas cosas para nada amables al señor conductor del auto que osó tocar al mío. Poca fue mi sorpresa cuando ví que era una mujer.
Lo que más me enfureció es que al puto auto de ella no le había pasado nada.
Yo - QUÉ HACÉS??? NO VES QUE ESTOY CIRCULANDO POR MI CARRIL???!
BOLUDA - AY! Pero no ves que el auto aquél me estaba cerrando el paso???
Yo (mirando hacia la nada, ya que nunca supe de qué auto me hablaba y de hecho, ni debería importarme) - PERO ESO ES PROBLEMA TUYO!!! NO PODÉS CERRARME EL PASO VOS A MÍ!!!
A todo esto, la mina había abierto la puerta del auto y apoyado un pie en el asfalto, y asomado su cuerpo entre la puerta y el techo del auto.
BOLUDA - No, nene, vos estás loco, sos un pelotudo.
= > Clic! < =
Es en este instante que, al mejor estilo Curly me paso las manos por la cara y en una catarsis que no fue llanto por poco, le pegué una patada a la puerta del auto de la mina, cual Oliver Aton en Súper Campeones.
El TeleBín marcó 100 km/h, pero todos sabemos que miente para el lado que le conviene.
Resultados:
La mina se hizo mierda al ser aprisionada entre la puerta y el auto, como quien aplasta un choripán para mandárselo al buche.
La puerta quedó abollada, dándole un aspecto más deportivo al auto, digamos, como un Turismo Carretera, luego de un despiste.
Mi pie se hizo pelota.
(Sí, el muy boludo le pegó de puntín a la puerta...)
Ahí, viendo que mi pie me gritaba "PELOTUDO! POR ESO SIEMPRE FUISTE AL ARCO!!!", es que decidí irme raudamente hacia mi vehículo.
En el trayecto fuí oyendo un coro de voces estridentes que al unísono cantaban "LOCO, LOCO!!!"
Me subo a mi auto y, con todo el dolor del mundo latiendo en mi pie, aceleré y me fuí.
Situación Dos:
Un auto se encontraba parado dentro de una estación de servicio YPF, cuando de golpe da marcha atrás a toda velocidad, pega un giro hacia la derecha bordeando la esquina del local y se encuentra con un Ford Falcon que estaba inflando las ruedas. El dueño del auto saltó justo a tiempo, evitando así, ser aplastado entre los paragolpes de ambos vehículos. Se escuchó un "PONG!" y por suerte nada más.
Se baja el conductor del auto, mira ambos vehículos y exclama "Ah! Pero no pasó nada!, menos mal que el Falcon es un fierro", y se retira rápidamente ante la mirada atónita del conductor del Ford.
Situación Tres:
Alrededor de las 4 de la mañana de un domingo, venía un auto por la Ruta 202 a aproximadamente 100 km/h según indica la caja negra.
En el cruce con la Av. San Martin, otro auto se asoma por ésta avenida sobre la Ruta 202. Nuevamente hacemos el uso del Telebín, y vemos que la trompa de este auto estaba adelantada por sobre la 202 alrededor de 4 cms.
En el momento en que el primer auto ve al otro asomarse, es que pisa los frenos con todas las ganas, bloqueando instantáneamente las cuatro ruedas y generando así un estruendoso ruido. Diez metros duró la frenada. No coforme con eso,
este conductor inconsciente avanzó hacia el auto que se encontraba sobre la San Martín, y haciendo uso del freno de mano desplazó el eje trasero como un compás, cambiando de esta forma la dirección del vehículo y pasándole lo más cerca posible al otro auto, cual si se tratase del Rally Cordobés. Al quedarse con hambre de ruido y olor a goma quemada, volvió a hacer lo mismo en las dos esquinas que le quedaban hasta llegar a su hogar.
El conductor del otro auto se quedó O_o, como así también los de la YPF cercana al lugar y demás transeúntes, que en esa hora eran pocos.
Conclusión:
La situación uno prueba claramente que yo no debería manejar más.
La situación dos prueba claramente que al conductor que hace esa maniobra deberían de revocarle la licencia de por vida.
Situación tres, ídem situación dos.
Casualmente, el conductor de la situación dos era el mismo que el de la situación tres, que a su vez era el mismo de la situación uno, por lo tanto: era yo.
Ja!
Todo esto me lleva a enunciar el siguiente irrefutable corolario:
Una mujer me rompió un espejo en una estúpida y mala maniobra.
Las mujeres son todas iguales.
Por lo tanto, todas las mujeres manejan peor que yo.
Por lo tanto, el mito es cierto.
Escuchando: Piñón Fijo es Mi Nombre (Extended Jungle Mix) - Piñón Fijo Vs DJ Deró.