Viva viva viva!...

miércoles, mayo 25, 2005

 
Qué sale de la mezcla de:

Un AXL ROSE de Apettite For Destruction.
Un BRUCE DICKINSON de Fear of the Dark.
Un MAMBRÚ (el petiso)
Una VACA.




...la bandita "Airbag" en el programa de Susana Giménez.


Mierda, aclaro, no todos en Torcuato somos así.

De hecho, la mayoría de los torcuatenses somos normales.

viernes, mayo 20, 2005

 
Bien, luego de tres años de ardua labor, estudio e investigación, mi compañero el afamado Socialista Angel "No sé de qué se trata pero me opongo" Paglia y quien les escribe, hemos llegado a la siguiente conlusión:



Matemática Pura


El enunciado es el siguiente:

"La Vida, desde el punto de vista matemático, es una suma de pelotudeces"


Así es. El corolario de tanto esfuerzo, de tanta dedicación, se transformó en una simple suma. Que por suerte es finita, ya que todos algún día tendremos que abordar la barcaza que la Parca guía hacia el Infierno.

Entre Paglia y yo desarrollamos el enunciado, pero él lo tomó para sí y lo nombró luego "Teoría Pagliera de la Vida". Después de todo, él es el matemático, yo sólo su ayudante y conejillo de indias (aunque él también experimentó consigo mismo, como hacen los verdaderos científicos).

Estudiadla, pues tomaré examen de ésto.

domingo, mayo 15, 2005

 
La verdad no me puedo quejar de los amigos que tengo.
Doy gracias que los tengo y que son éllos.

Ayer sábado, fue el cumpleaños de uno de ellos. Fuimos, festejamos, y a la hora de ir a algún lado otro nos dice de ir a Lamónica en Tigre.
A pesar de que la novia del cumpleañero dijo que era una "negrada" fuimos.
Como uno de los que estaba con nosotros era menor de edad, nos tuvimos que ir.
En la puerta nos tuvimos que pelear con los cuidadores para que nos devolvieran los tres pesos que nos cobraron al entrar con el auto. Nosotros a esa altura estábamos en pedo, pero teníamos un pedo respetuoso, así que utilizando palabras elegantes y argumentos de base sólida logramos la restitución de los $9 (éramos tres coches, duh). En un barcito en Paseo Victorica le volvieron a pedir documentos al pibe menor de edad, y nos tuvimos que borrar. Así que en ese momento nos separamos todos y me fuí con uno a Lamónica otra vez. Ahí entré manejando yo para que los patovas se creyeran que no éramos los que pedimos la devolución de nuestra plata. Pero, o nosotros estábamos muy en pedo como para creernos eso, o los patovas tenían memoria fotográfica, porque se dieron cuenta. Igual pasamos, qué mierda.
Una vez adentro del lugar, baile, punchi-punchi, mujeres, borrachos, etc. Es increíble como cuando uno está en pedo te hacés amigo de cualquier boludo. Gracias a eso, tomamos gratis. Alta joda, guachín. Y gratis, porque no cobran más la entrada ahí, no sé qué onda.
Nos fuimos a la mierda, veníamos hablando con mi amigo de cosas que uno puede hablar cuando está en pedo. Daría un ejemplo aquí mismo, pero casualmente no estoy en pedo.

Uno de los temas que sí se pueden decir es que él estaba peleado con el viejo. En una fiesta hace dos semanas se puso a hablar con un flaco que no conocía, no se acuerda cómo era ni de dónde carajos salió. El punto es que a partir de esa conversación mi amigo se volvió de la fiesta borracho a pedirle perdón al padre.
Para mí esa persona extraña era Michael Landon, en un show de Escalera al Cielo.

A todo esto veníamos por la 197 y al llegar a la ruta 9 en Pacheco doblamos y él me dice: "Voy a ser un poco masoquista". Hicimos como diez cuadras y llegamos a una rotonda. En esa rotonda, hace casi dos meses, se mató el primo de él con la moto.
Paramos el auto, y recreamos la escena del accidente.
Venía el chabón por la 9, mirando la rueda de atrás porque tendría algún problema y no se dió cuenta de que había una curvita previa al ingreso de la rotonda. La moto se subió al boulevard, se encajó en un pozo y el pibe salió disparado, siguió camino, cruzó la calle de la rotonda, pegó contra el cordón para finalmente terminar tirada en el pasto de la rotonda.
El pibe, cuando la moto lo despidió, voló por el aire para dar de lleno con la mandíbula en una veredita que hay en la rotonda y luego de ese impacto pegó con la cabeza en un monolito con una placa de bronce.

Mi amigo se puso a llorar y yo lo acompañé.

Seguimos camino, seguíamos hablando de cosas de la vida y el muy hijo de puta me hizo llorar a mí. Sí, me puse a llorar. Hacía rato largo que no lo hacía. La última vez fue cuando un amigo se mató en el tren Belgrano.

Y bueno, ahí estábamos, como dos boludos, llorando.
Seguimos camino, me dejó en mi casa, me acosté y me dormí instantáneamente, como sólo uno que está cansado y en pedo puede hacerlo.

Así que por eso agradezco los amigos que tengo.

Yo creía que una persona se podía considerar realmente como un amigo cuando estando comiendo con el otro (o los otros) te tirás un pedo y éste en vez de putearte o sentirse ofendido, te responde con otro pedo.

La posta es que si podés ir y llorar con un amigo y no tener miedo de quedar como un pelotudo, ése sí es tu amigo.

Así que aprovecho para mandarles un saludo a todos mis amigos, viejo.
A aquellos que siguen estando conmigo y a aquellos que ya no.
Como por ejemplo a Richard, que es un muerto, pero vive en Eslovenia y está un poco lejos.

Aquí un ejemplo de éstos especímenes:



En el Perito Moreno, qué nivel...
A éstos los conozco desde hace 12 años aproximadamente.



Poseídos por nuestros Álter-egos.
Ya van 14 años que lo conozco...




Así que bueno, fin de la historia, cuiden a sus amigos que mas allá de cualquier novio/a ellos siempre van a estar.

P.D.: Al primero que me profiriese algún tipo de impropelio en referencia a mi llanto...

...tiene razón.

domingo, mayo 08, 2005

 
El arte de dominar un Jovi gastado y sin punta...


Yo, blandiendo tal demoníaco instrumento.


Inu-Yasha y Kikyo


Pelopincho y Cachirula



...o cómo estar un sábado a la noche al pedo.

miércoles, mayo 04, 2005

 
El domingo ví gracias a la amabilidad de Movie City y HBO quienes estuvieron gratis un fin de semana, una película ambientada en un campo de prisioneros en Tailandia durante la 2da Guerra Mundial.
No me acuerdo cómo se llama la película, pero actuaba Kiefer Sutherland y no podía ser mala.
Los prisioneros eran escoceses y los captores, japoneses.
Los japoneses mucho nos los controlaban a los otros, porque total si se escapaban se cagaban muriendo en la selva, atravesados por los cuernos de algún bicho grande y maléfico o, en el mejor de los casos, muertos por inanición.
Bien, así que los prisioneros ahí estaban, al pedo, comiéndose alguna que otra cagada a palos, comiendo cucarachas, etc.

Más allá de todo eso, lo que se rescata de la película es la situación de unos tipos que esperan que el tiempo pase hasta que los encuentre la muerte, o bien los rescaten, como cualquier prisionero en aquella guerra.
Qué hace uno en una situación así? Al principio tenés la esperanza de que vas a salir de ese lugar, de que te van a venir a rescatar, volvés a tu país y todo será igual a como era antes.
Pero el tiempo pasa, y ves que las cosas sólo tienden a empeorar.
Por momentos luchás por mantenerte a flote, dándote fuerzas a vos mismo, convenciéndote de que vas a resistir hasta que llegue la ansiada libertad.
Y los días siguen pasando, la esperanza se va extinguiendo a fuerza de golpes.
Y un buen día, perdés toda esperanza de lograr lo que querías, lo que habías planeado para el resto de tu vida, aquello que creías escrito finalmente se borró.
Convertido en un ente, vagás. Simplemente dejás que las horas transcurran sin pena ni gloria. Los días son todos iguales, tan iguales que nunca podés encontrar el punto en donde termina uno y empieza el otro. No hablemos de los meses, y menos de los años, ya ni te acordás que existía un calendario.
Pero un día que parecía una copia del anterior y el original del próximo, sentís algo distinto, el aire es diferente, hay un ruido que conocés y que te trae recuerdos de un tiempo que fue bueno.
Son aviones, aviones que están de tu lado y se acercan a donde estás vos, y pensás "Por Fin!, Se termina todo esto! Soy libre!".
Y los aviones vienen, les hacés señas, estás contento...
Pero para desgracia tuya, los aviones sólo venían a bombardear lo que ellos reconocieron como una base enemiga.
Te cagan a bombazos, y desaparecen por el horizonte. Y vos te salvaste por un pelo de que no te caiga un misil en el coco.
Así tan rápido como saliste del pozo, volviste a entrar.

Y otra vez lo mismo. Dejarte estar hasta morir.

Finalmente, y luego de demasiado tiempo, viene la salvación. Compatriotas tuyos vienen en helicópteros, te encuentran y te llevan con vos y empezás una nueva vida, tratando de olvidar lo vivido. Y la esperanza regresa junto a vos y con ella el calor de tu cuerpo y las ganas de hacer algo con tu vida.

El punto es que mientras mantengas una esperanza viva, tu vida tiene un sentido.
Mientras uno quiera lograr la realización de alguna cosa, sea lo que fuere, se mantiene fuera del pozo.
Si se pierde eso, hay que hacer lo posible por encontrar la forma de obtener el deseo de realizar otra cosa. Y así mantenerse vivo.

Siento no haber redondeado correctamente la idea.
También siento el haber empezado contando algo, y haberme ido por otro lado, pero creo que volví a donde quería llegar. Fue como ir a Pilar desde Vicente López yendo por la Gaona.

Y si no se entendió, no me culpen, no tengo la suficiente afinidad para con aquellos libros de los cuales uno aprende cómo se escribe.
Prefiero a Stephen King.

domingo, mayo 01, 2005

 
Por esa puta costumbre de andar haciéndote el vivo, el que se las sabe todas y todas las ha vivido, el que tuvo mil amores llorando sobre la almohada, por esa puta costumbre, al final no tenés nada.
Por esa puta costumbre de regalar carcajadas para mostrarle a la gente que nunca llorás por nada, inventando mil historias para deslumbrar amigos, por esta puta costumbre, cuántas cosas has perdido.

Pancho.