Viva viva viva!...

viernes, enero 27, 2006

 
Amistades binarias. Qué fácil es agregarle la palabra "binario" a cualquier cosa para referirse a lo computacional.
También tenemos la palabra "virtual". "Sexo Virtual", "Amigo Virtual", "Realidad Virtual".
Pero lo virtual no se supone real. Es como decir que trabajo de verdad... No, mi trabajo es virtual, yo estoy ahí pero no. Hago como que trabajo. Porque aunque mi trabajo sea virtual, paradójicamente la realidad es que al ser humano hay que darle algo para que se entretenga la mayor parte del día. Si no, se estupidiza y se queda al mismo nivel que un trilobite.
Trilobite es una palabra inventada, por mi amigo Mario y yo. Simboliza todo aquello que se compone de la menor cantidad posible de células como para ser un ser viviente y nada más.
Como venía diciendo, al ser humano hay que darle algo que hacer, aunque sea mover papeles de un escritorio a otro. Durante mis años de trabajo he visto a mucha gente hacer este tipo de trabajos.
Incluso he visto "Jefes de Movimiento de Papeles de Un Escritorio a Otro", pero como el nombre del cargo les quedaba demasiado largo para las tarjetas personales, decidieron nombrarlos "Jefes Comerciales".
En uno de los trabajos que tuve había un "Gerente Comercial", recibido de Ingeniero Civil, que era tan inútil hasta para rascarse las bolas que lo tuvieron que poner a cargo de la Gerencia de Márketing. Aquí hago un paréntesis y me pregunto: "Para qué carajos quiere una empresa que distribuye un producto en forma casi monopólica una oficina de Márketing?" La empresa distribuye electricidad en la zona Norte del Gran Buenos Aires, para qué mierda hacer publicidad si no tiene competencia?

Podrían pegar carteles de este estilo por las calles:


También dan luz gratis, si los amenazás lo suficiente.

A la gente hay que darle algo para hacer, si no se aburre, empieza a pensar pelotudeces y se le ocurren cosas como pensar en el futuro del país, votar a otro, ayudar, etc.
Los trabajos existen para que uno, mientras no está trabajando, se queje de que tiene que trabajar.
"Ocho horas en esa oficina de mierda, con ése forro que está ahí porque es el sobrino del gerente!"
Ocho horas en el mejor de los casos. Aquellos que hemos trabajado 12 horas de noche sabemos que la vida se ha acabado para nosotros durante el período que dure ese trabajo. También hay extremistas laborales que entran a las 6 de la mañana de un sábado para salir a las 10 de la noche de un domingo, como es el caso de un amigo que es cocinero (chef, gordi).

Bueno, y cuándo a la gente no se le puede dar algo que hacer? Y, se les da un Plan Jefe y Jefa de Hogar.
Las labores a desarrollar pueden ser:
-Piquetero Oficialista.
-Piquetero Opositor.
-Piquetero Porque Sí.
-Cortar pasto al costado de la ruta.
-Cortar la ruta al costado del pasto.
-Cortar autos.
-Concejal.
-Líder de Movimiento de Desocupados.

Se les paga aunque no hagan nada, porque como decía un gran amigo mío: "Son unos negros de mierda, pero necesitan comer..."

Y cuando nadie te da qué hacer, o un Plan, y te las tenés que rebuscar como sea, te volvés escritor.
Porque cuando estás demasiado tiempo al pedo y no te pagan, querés cagarle la vida a la gente haciéndoles sufrir la misma insoportable lentitud del paso del tiempo del que nada tiene para hacer más que leer los aburridos libros de otros escritores.
Porque estos tipos empiezan a escribir, se deliran y te meten en medio del cuento una serie de boludeces que te hacen perder y te obligan a releer el comienzo para acordarte de qué mierda se trataba el libro.
En esos momentos uno se siente como la función de la tangente, acercándose a una asíntota, cada vez más rápido más rápido más rapido pero no llegás nunca y la reputa madre cuándo mierda termina este capítulo!!!?
Qué son las "Amistades Binarias"? Y yo qué mierda sé si acabo de inventarlo?
Lo único que puedo decir es que al principio de todo este asunto de la interné, uno se imaginaba seres humanos del otro lado, ahora ya no importa.


Aquí hago un punto y aparte, ya que me estoy yendo de vacaciones. Luego de estar dos años trabajando sin vacaciones, creo que me las merezco.
Me voy a Mendoza, la tierra del Sol y del Buen Vino. Espero volver bronceado luego de haberme tomado todo el Sol que pueda. En cuanto al Buen Vino, también voy a hacer un esfuerzo, pero resulta que mi novia armó la excursión de las Bodegas para el último día... No importa, voy a hacer la Gran Homero y le voy a hacer pasar vergüenza por malvada.




Aquí hago un punto final hasta la próxima entrega.

Todo esto venía porque estoy leyendo un libro de Rodrigo Fresán, "La Velocidad de las Cosas", cortesía de mi querida novia, y el muy hijo de puta da tantas vueltas que me marea. Además me caga porque mis viajes al laburo no son lo suficientemente largos como para leer lo mínimo indispensable y no quedarse perdido con el hilo de la historia.

Ahora sí, fin.